Carlos Federico Kirschbaum fue un prestigioso científico tucumano que desempeñó un rol protagónico en el programa de viviendas de Roberto Romero.
Licenciado en Física en 1973 en la Universidad Nacional de Tucumán y Doctor en Ingeniería en la Universidad Técnica de Berlín, en 1981, llegó a Salta para desarrollar un programa de autoconstrucción de viviendas populares que él había estudiado, durante su doctorado, en distintos países con serios problemas habitacionales.
En ese momento, la demanda de viviendas era perentoria en Salta y Romero había elaborado un plan muy ambicioso, y que fue visible durante su gestión. El doctor Kirschbaum fue designado director general de Arquitectura de la provincia y presidente del Programa de Viviendas Populares (ProViPo). Este programa consistía en la regularización de la propiedad de los lotes en barrios con viviendas muy precarias, la dotación de servicios de luz, agua y electricidad, y la construcción de casas totalmente nuevas, levantadas por cada familia con bloques fabricados por los mismos pobladores. El Estado les brindaba la maquinaria, las herramientas y la dirección técnica, y les financiaba el costo de los materiales utilizados.
El proyecto de Kirschbaum produjo una transformación en muchas barriadas con casas de chapa y cartón, en urbanizaciones donde la gente era realmente propietaria de una vivienda digna, gracias al trabajo de sus manos y al apoyo estratégico del Estado. Kirschbaum regresó a Tucumán en 1987, poco antes del final del mandato de Romero, pero dejó una huella indeleble.
De la misma forma, su trayectoria académica, que sostuvo con compromiso juvenil hasta el final, le granjeó el respeto y el afecto de la comunidad universitaria tucumana.
En sus últimos años, Carlos Kirschbaum era profesor emérito de la Universidad de Tucumán, donde había desarrollado una trayectoria de excelencia en el departamento de Luminotecnia, Luz y Visión de la Facultad de Ciencias Exactas. Además, en la universidad, fue secretario de Ciencia y Técnica y director de la Escuela de Posgrado en Luz y Visión. Fue, además, secretario provincial de Innovación y Desarrollo Tecnológico.
Sus colegas lo recuerdan como un impulsor de proyectos colectivos y un maestro para sus colaboradores. Su visión innovadora, la misma que, con enorme sensibilidad social concibió el plan ProViPo, es reconocida en la Universidad Nacional de Tucumán como una mirada integral que añadía a los aspectos técnicos una perspectiva humanista, atenta a las personas, el arte, la arquitectura y la salud.

