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Tartagal le cantó a la vida y reafirmó su compromiso con la Virgen de la Peña

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Fue una tarde ideal, con una temperatura que rondó los 16 grados y un sol tenue que le dio ese color tan particular a las Yungas del norte, donde se emplaza el Santuario en honor a la Virgen de la Peña. Fue una semana intensa de trabajo donde las manifestaciones religiosas y culturales se trasladaron a ese paraje, ubicado 13 kilómetros al norte de la ciudad y verdadera génesis de este pueblo de frontera que es Tartagal donde residieron los primeros habitantes hacen más de 120 años.

Artesanos provenientes de las provincias de Salta y Jujuy se dieron cita en el paraje para trabajar con sus manos mientras disfrutaban de ese mágico lugar -todos se hospedaron en la Casa franciscana que se ubica a pocos metros de la Iglesia- y dejaron sus obras de arte ubicadas al costado del camino de 3 kilómetros de extensión desde la ruta nacional 34 hasta la entrada al mismo santuario.

Obras en madera, en hierro, en plástico todo reciclado marcarán de ahora en más ese camino que los peregrinos desandan hasta llegar al santuario ubicado al pie de los cerros en cada acontecimiento religioso en los que su devoción a la patrona del norte los convoque.

Cantándole a la vida

El fin de semana el lugar se llenó de gente para disfrutar de comidas típicas y una tarde de encuentro y religiosidad mientras aguardaban el inicio del festival «Tartagal le canta a la vida» como se bautizó esta manifestación cultural, nacida 21 años atrás. Esta vez quien estuvo a la cabeza de la organización fue el nuevo director del Santuario, el franciscano Walter Senna que reemplazó- después de 27 años de misión evangélica -a Fray Rubén Sica.

«Lo recaudado será volcado a mejorar algunos espacios del santuario, en especial un lugar de oración. Este santuario que ediliciamente es una gran obra fue producto de la confianza, la devoción y la colaboración permanente que han hecho a través de los años la gente del norte que llega a este lugar a pedir, a dar gracias o simplemente a estar cerca de la Virgen» expresó el religioso.

El municipio de Tartagal, a más de mantener los amplios espacios del paraje y del perímetro donde todos los años se lleva adelante el festival y la festividad del mes de agosto en honor a la Virgen de la Peña, construyó una vereda pavimentada que va desde el inicio del camino al costado de la ruta nacional 34, hasta el propio santuario para que sea utilizado por peregrinos y ciclistas y garantizarles mayor seguridad en especial para los momentos en que el santuario se llena de norteños, como sucedió durante el festival. Artistas de renombre y grupos locales le pusieron el colorida a esta gran fiesta que se extendió hasta pasadas las 10 de la noche del domingo El próximo gran acontecimiento que reunirá a la feligresía del norte se dará el 15 de agosto, fecha en que miles de devotos de toda la región llegan para honrar a la Virgen cuya aparición se produjo hace más de 120 años, aunque esporádicamente los testimonios de quienes ven su imagen reflejada en los peñascos se sigue produciendo.