En una conversación tan divertida como desinhibida, Nazarena Vélez y su hija Barbie Vélez volvieron a demostrar por qué son una de las duplas más queridas y auténticas de la argentina. Esta vez, el eje fue la incontinencia urinaria, los cambios del cuerpo con el paso del tiempo y el vínculo personal y creativo que cada una tiene con sus partes íntimas. El tema surgió en medio de un diálogo espontáneo en Storytime (Bondi Live), su programa de streaming, en el que también participaron Alejandra Maglietti y el productor Gaby Fernández, y rápidamente se volvió viral por el tono relajado, las anécdotas y el humor sin tabúes.
“Yo antes podía controlar si tenía ganas de hacer pis”, arrancó Nazarena, abriendo el juego con una confesión a la que muchas mujeres pueden sentirse identificadas. “Yo ahora tengo ganas de hacer pis y tengo que hacerlo. Porque si no, no te retengo. La vejiga no me hace caso”, reconoció la actriz y panelista, graficando la pérdida de control que suele venir con los años, los embarazos o simplemente el paso del tiempo. El comentario no tardó en generar empatía en Barbie, que no dudó en sumar su propia experiencia: “A mí me pasaba también en el embarazo. Cada vez que me reía, me salía el chorrito de pis”, contó entre risas, recordando cómo la llegada de su hijo Salvador influyó en su relación con el propio cuerpo. La charla viró entonces a los ejercicios de suelo pélvico y la importancia de fortalecer los músculos internos para evitar incidentes. “Por eso hay que hacer mucho ejercicio de la puchaina, o de como la llames. Hay distintos nombres”, remarcó Nazarena. El tema del nombre propio para la zona íntima fue otro de los momentos más comentados de la charla. Nazarena le preguntó directamente a Barbie: “¿Vos no le ponés nombre a tu vagina?”. La respuesta fue inmediata: “La casita”. Entre risas, Alejandra Maglietti propuso otros apodos populares, mientras que Nazarena sumó los suyos: “La mimosa, la cariñosa”. Cada una se animó a ponerle palabras, humor y hasta ternura a un tema que suele estar lleno de pudores en la conversación pública.

