Ya no importa cuánto diga el Indec que aumentó la inflación. La gente ya no les cree nada. Y no es por capricho ni por militancia sino que mes a mes aumentan los servicios, el combustible, el transporte, los precios de los alimentos, todo, pero para el gobierno la inflación no llega ni siquiera al 3% mensual. Y la gente no come vidrio.
Claramente un sinceramiento de esas cifras podría ser positivo para la credibilidad del gobierno pero a la vez sería reconocer que el supuesto plan es un verdadero fracaso.
Por ahora van a seguir dando cifras inverosímiles de inflación y seguirán alejándose cada vez mas de la gente, incluso de sus propios votantes a los que ya se les dificulta muchísimo seguir defendiendo lo indefendible.

