Guillermo Francos abandonó el Gobierno después de intentar suavizar los modos y lanzar líneas de diálogo con la oposición y distintas corporaciones.
En su lugar asumió Manuel Adorni, profundizando la línea dura de los libertarios y generando más rispideces que acuerdos.
Pero las denuncias de corrupción le estallaron al actual Jefe de Gabinete, salpicando su imagen, de la cual Francos se distanció rápidamente en la nota con Castro.

