El Renault 4 siempre tuvo algo de auto útil, pero también de objeto cultural. Nació a principios de los ’60 como una respuesta simple y popular para moverse sin complicaciones, pero con el tiempo se convirtió en mucho más que eso: fue vehículo familiar, compañero de trabajo, auto de vacaciones y símbolo de una movilidad práctica, accesible y con cierto encanto francés. Por eso, cada vez que Renault vuelve sobre su historia, el 4 aparece como una pieza sensible. El nuevo Renault 4 JP4x4 Concept parte justamente de esa memoria, pero la lleva a otro territorio: el de un eléctrico abierto, colorido y pensado para el ocio.

El modelo toma como referencia a dos versiones especiales del Renault 4 original: el Plein Air, de 1969, y el JP4, de 1981. Ambos fueron creados con una idea muy clara: convertir al pequeño utilitario francés en un vehículo más libre, informal y pensado para disfrutar al aire libre. El nuevo concept mantiene esa esencia, pero la traslada al universo eléctrico.
El nombre JP4x4 es un homenaje directo al JP4 original, aunque Renault también juega con una interpretación más lúdica: journée à la plage, “un día en la playa”. La definición le queda perfecta. Con carrocería abierta, tabla de surf en el techo y skateboards en el baúl, este prototipo parece diseñado para moverse entre la ciudad, la arena y una escapada de fin de semana.
El Renault 4 JP4x4 Concept está basado en el Renault 4 E-Tech electric y es el cuarto concept car desarrollado sobre esa plataforma, después de los FL4WER POWER, Savane 4×4 y Vision 4Rescue.
La carrocería luce un tono Emerald Green ligeramente perlado, una reinterpretación moderna de colores históricos que estuvieron disponibles en el Renault 4 durante los ‘70 y ‘80. El contraste aparece en el interior, terminado en un naranja intenso que refuerza el carácter fresco, luminoso y optimista del vehículo.

La silueta conserva una imagen compacta, pero suma detalles propios de un auto de ocio. Tiene dos puertas minimalistas, un techo calado en forma de cruz para mantener rigidez estructural y un portón trasero abatible, sin capota, que facilita la carga.
El habitáculo combina diseño moderno con referencias al pasado de la marca. Las butacas tipo bucket recuerdan a los famosos asientos con apoyacabezas integrados utilizados por Renault en varios modelos de los ‘70, conocidos popularmente como “momia egipcia”.
Los tapizados mezclan tejidos con base tipo crepé y secciones de malla diagonal. También hay terminaciones textiles en los paneles de puertas, el entorno del baúl y el tablero. El resultado es un interior deportivo, liviano y cuidado, más cercano al universo lifestyle que al de un todoterreno tradicional.

Entre los detalles funcionales aparece una manija de agarre para el acompañante, pensada para caminos irregulares, y una consola central flotante que aporta una sensación más sofisticada. El logo JP4 se ubica en el pilar exterior central, mientras que la inscripción 4×4 aparece en el guardabarros delantero y en la parte trasera.
El costado más aventurero del prototipo está en su configuración técnica. El Renault 4 JP4x4 Concept utiliza la misma base del Renault 4 Savane 4×4 Concept, presentado en 2025, y suma un segundo motor eléctrico en el eje trasero. De esta manera, ofrece tracción integral permanente.

La altura libre al suelo es 15 mm mayor que en el Renault 4 E-Tech electric de producción. También mantiene llantas de 18 pulgadas, pero con neumáticos Goodyear UltraGrip Performance+ 225/55 y llantas específicas JP4. Las trochas delantera y trasera son 10 mm más anchas por lado, lo que mejora su presencia y refuerza su perfil aventurero.
El objetivo no es presentar un todoterreno extremo, sino mostrar una faceta más versátil del Renault 4 eléctrico. Un vehículo urbano, sí, pero con capacidad para salir del asfalto y moverse mejor sobre arena, piedra o caminos sin pavimentar.
Con el Renault 4 JP4x4 Concept, la marca francesa recupera una parte muy querida de su historia y la actualiza con una receta simple: diseño abierto, colores alegres, tracción integral y espíritu de vacaciones. Una forma elegante de recordar que la movilidad eléctrica también puede ser divertida.




