A 50 años del inicio del golpe cívico militar de 1976, Salta volvió a salir a la calle con una consigna que atraviesa generaciones: “Nunca más”. La marcha por el Día de la Memoria, la Verdad y la Justicia fue organizada por la Mesa de DDHH de Salta y se realizó, este 24 de marzo, con una importante participación de distintos sectores.
La columna principal partió de la Plaza 9 de Julio y avanzó hacia el Portal de la Memoria, ubicado en el Parque San Martín, donde se llevó a cabo el acto central de la jornada con la lectura de un documento único consensuado con todas las organizaciones de DDHH de la Provincia.

Organismos de DDHH, espacios políticos, sindicatos y colectivos culturales formaron parte de la convocatoria, en una fecha que cada año reúne a miles de personas en distintos puntos del país. Lo que sí se notó en esta marcha es la ausencia de las organizaciones sociales y barriales.
Sin embargo, la presencia de ciudadanos sueltos «sin banderas» fue importante. También hubo diversas instituciones educativas que estuvieron presentes como el colegio Codesa que montó un tendedero de pañuelos blancos con mensajes como parte del proyecto «Reconstruyendo Memoria». Otros como la agrupación La Compañera cuyos militantes reconstruyó la marchar de los jueves de Madres de Plaza de Mayo. Durante la marcha ya es tradicional el ritmo de La Caserito Sikuris Urbanos que le ponen el color a la memoria.
La organización estuvo a cargo de la Mesa de Derechos Humanos de Salta, un espacio que nuclea a entidades históricas y referentes locales, más la Asociación Miguel Ragone y la Liga Argentina por los Derechos Humanos.

Durante la jornada, el eje volvió a centrarse en la memoria activa y en la necesidad de sostener el reclamo de memoria, verdad y justicia a lo largo del tiempo, especialmente en un contexto donde el debate sobre el pasado reciente sigue vigente.
En ese sentido, Marcela Gutiérrez, referente de la Asociación de Derechos Humanos Coca Gallardo, remarcó la importancia de involucrar a las nuevas generaciones. “Es fundamental que los jóvenes se apropien de estos espacios, que conozcan la historia y comprendan lo que significó ese período para nuestro país”, señaló.
En el portal de la Memoria leyeron un manifiesto muy crítico hacia las políticas del Gobierno nacional. «Qué digan a dónde están», es la frase que resume un extenso texto donde el eje central es la oposición al «negacionismo» como política de Estado actual.

«Hoy nos encontramos frente a un Gobierno nacional que reivindica el accionar genocida de la dictadura, instalando un discurso negacionista sobre el terrorismo de Estado y poniendo en duda una verdad construida con lucha: son 30.000», leyeron.
Desde un posicionamiento más general cuestionaron las política económica, de seguridad, educativas, sanitarias, migratorias, la reforma laboral, el congelamiento de los salarios; más el ajuste a los jubilados y las discapacidades. Cuestionaron el alineamiento con Estados Unidos e Israel en el plano internacional. Y a Sáenz lo nombraron por «acompañar cada una de estas políticas, tanto con sus votos en el Congreso». Se declaran en contra del extractivismo de las mineras, del RIGI y nombraron la cuestión indígena como denuncia por el «actual retroceso y cuestionamiento de derechos territoriales y ciudadanos».
La marcha de la Mesa de DDHH de Salta concluyó al mediodía en completa normalidad.
Tensión
Antes que comience la marcha, un grupo de personas que aparentemente vinculado al Partido Justicialista intentó imponer consignas mediante una camioneta de sonido, lo que generó conflictos con la organización.
Desde la Mesa de DDHH señalaron que “quisieron romper una dinámica que se sostuvo por años” y advirtieron que “están tratando de usar una situación”, en referencia a lo ocurrido durante la movilización.
El acto central en el Portal de la Memoria reunió a los distintos sectores participantes, que volvieron a expresar el reclamo colectivo a medio siglo del golpe, reafirmando una consigna que continúa vigente en la sociedad argentina.


