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Periodistas organizaron una Caminata de la Memoria por Miguel Ragone

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Una caminata por la memoria de Miguel Ragone, el gobernador salteño desaparecido por el terrorismo de Estado en la Provincia de Salta.

A 50 años de ese trágico y planificado día, desde los asociados a APES (Asociación de Periodistas de Salta) se organizó la Caminata de la Memoria: 1000 pasos por Miguel Ragone que comenzó en las escalinatas del Monumento a Güemes para dirigirse, como primera parada, en la casa donde vivía el el «Médico del Pueblo».

Pasaje Gabriel Puló, a la vuelta del Monumento. Una casa que ahora está descascarada, que perdió la alegría y el color ese 11 de marzo de 1976 cunado Ragone salió a trabajar en su auto y nunca más se supo de él.

El ejercicio de la caminata es también el ejercicio de la memoria. Referentes sindicales, de DDHH, de viejos periodistas y también las nuevas generaciones comenzaron el diálogo en la calle, frente a esa casa donde no suenan los llamadores de ángeles. Detalles, anécdotas, risas, lágrimas que se cruzan en la vereda.

Según los marcos de referencias, cada uno va dibujando en su cabeza la tragedia. Las crónicas, los testimonios, cientos de expedientes de los juicios y los relatos le arman a cada uno de los presentes la secuencia de Ragone saliendo de esa casa que se ve, se toca, se sienta en la vereda. Uno lo puede ver en su auto doblando por la calle Del Milagro y estacionando el vehículo en frente de la casa con la numeración 146, para bajarse a comprar (cualquier cosa) en el kiosco que está en la esquina de Apolinario Saravia. Los gritos, las frenadas, los disparos y los autos escapando a toda velocidad dibujan el horror en la actualidad.

En ese preciso lugar una Baldosa de la Memoria y dos placas de metal adheridas a un poste telefónico son marcas donde se detiene la Caminata de APES. Son marcas tan fuertes como las esquirlas de los edificios que rodean a la AMIA; se las pueden tocar, reconstruyen la historia, estimulan la memoria y promueven el ejercicio de pensar en ese horror que no queremos nunca más.

La Caminata concluyó en las escalinatas del Monumento al Congreso Eucarístico.