Como si ‘la casta’ la encarnara él mismo por estar en el lugar que ocupa, Javier Milei hizo un extrañísimo razonamiento por el cual él es el más perjudicado de la Argentina por tener su sueldo congelado.
Olvidándose de las más de veinticuatro mil empresas que cerraron, los miles de trabajadores que se quedaron sin empleo, del notable aumento de la personas en situación de calle, del incremento de familias endeudadas, y de la caída pronunciada en la venta de leche y carne, Milei prefirió ponerse a él como ejemplo.
Como la empatía y la humanidad son materias pendientes en el currículum del presidente libertario, ya no llama la atención su egocéntrica autorreferencia.

