Como el escándalo de Manuel Adorni no sale de las homes de los sitios de noticias ni de las pantallas de los canales de televisión, el Gobierno envió a una de sus comunicadoras más controversiales a bajar una línea.
Claro que Lilia Lemoine no controla bien sus emociones, como ella misma ha reconocido, y a veces se exaspera como ocurrió esta vez.
En vez de meterse de lleno sobre la cuestión para la que había sido citada -la interna dentro del Gobierno- acusó a Majul de hacer periodismo tendencioso en su contra.

