Esteban Andrada, aquel arquero argentino de Lanús y Boca, ataja en Real Zaragoza.
Este domingo es noticia porque protagonizó una violenta reacción y agresión que dejó nocaut a un rival y desató una batalla campal en el clásico aragonés ante Huesca, por la fecha 37 de la Segunda División de España.
Andrada, que había atajado un penal en el primer tiempo, recibió la segunda amarilla por un empujón a Juan Pulido, defensor del Huesca cuando se terminaba el partido y la derrota 1-0 de su equipo era inexorable.
Al ver la tarjeta, Andrada reaccionó de la peor manera: corrió hasta Puldio y le propinó una tremenda piña.
Esto generó el caos en el campo de juego, con corridas, empujones y golpes.
REPUDIO Y SANCIÓN EJEMPLAR
El repudio es total, incluso del capitán de Zaragoza Francho Serrano, quien dijo no saber «qué ha pasado. Tengo que pedir disculpas. El Real Zaragoza no representa esto. Estamos dolidos por la derrota».
Y los medios españoles hablan de una sanción ejemplar de más de diez partidos. Para ellos se basan en dos casos.
El de otro arquero argentino Germán Adrián Ramón Burgos, de Mallorca que en 1999 propinó un puñetazo a Óscar Serrano durante un partido ante el Espanyol, por el que recibió 11 fechas.
Y aquella bronca del portugués Pepe cuando jugando para Real Madrid en 2020, le pegó a a Casquero y Albín jugadores del Getafe y hasta insultó al árbitro. El histórico defensor debió cumplir una sanción de 10 partidos.
GOL Y RESUMEN DEL CLÁSICO
Huesca sonrió en el clásico.

