Es innegable que los chanchullos de Manuel Adorni le están afectando directamente al gobierno, no sólo por el viaje de su esposa en el avión presidencial sino también por el vuelo privado a Punta y hasta por su casa en un barrio cerrado sin declarar.
Lo cierto es que estas “desprolijidades” le están afectando al gobierno, sobre todo en su credibilidad y afecta el doble cuando se tiene en cuenta que Milei empezó a hablar de “moral como política de Estado” el 1 de marzo en el Congreso.
Franco Mercuriali también salió a pedir la cabeza del Jefe de Gabinete y lo comparó con José Luis Espert y cómo su baja como candidato terminó con el tema.

