Lo que parecía un gesto de apoyo al movimiento feminista terminó convirtiéndose en uno de los momentos más virales del Día Internacional de la Mujer.
Un hombre asistió a la marcha del 8 de marzo junto a su novia con una frase escrita en la espalda: “Me callo para que ellas hablen”. Sin embargo, la situación dio un giro inesperado cuando su expareja apareció en medio de la movilización.
El hombre caminaba sin remera con consignas feministas pintadas en el cuerpo mientras acompañaba a su actual pareja, incluso con las manos atadas detrás de la espalda como símbolo de apoyo a las mujeres que participaban de la protesta.
Pero en medio del recorrido, una mujer lo reconoció entre la multitud y se acercó para increparlo frente a todos.
La joven se identificó como su expareja y lo acusó de no cumplir con sus responsabilidades como padre: aseguró que hacía tiempo no veía al hijo que tienen en común y que además no estaba pagando la pensión alimenticia.
El momento fue grabado por varias personas y rápidamente comenzó a circular en redes sociales, donde el caso se volvió viral.

