El Celtic protagonizó este sábado una de las definiciones más impactantes del fútbol europeo al consagrarse campeón de la liga escocesa tras derrotar 3-1 al Hearts en Glasgow.
La locura llegó en tiempo de descuento y con el Hearts lanzado al ataque, hasta el arquero rival fue a cabecear en una pelota parada buscando el empate.
Celtic recuperó la pelota y salió de contraataque con tres futbolistas completamente solos rumbo al arco vacío hasta convertir el 3-1 definitivo.
La jugada desató una euforia total y miles de hinchas invadieron el campo de juego antes del pitazo final para celebrar un campeonato épico.

