En medio de un móvil callejero para tomarle el pulso a la gente sobre la delicada situación económica, el periodista de La Nación+ abordó a dos jóvenes que caminaban distendidas.
La escena parecía una consulta más, breve y protocolar. Sin embargo, apenas escuchó la pregunta “¿Qué tal el Gobierno?”, una de las muchachas sorprendió con una contestación tan espontánea como feroz.
“Yo no estoy de acuerdo en nada, para mí este es un hijo de mil puta, pero bueno”, lanzó en vivo. La crudeza del exabrupto dejó al descubierto un malestar que atraviesa incluso a sectores que, a simple vista, no reflejan el enojo social que crece frente al ajuste.

