La economía argentina se enfrenta a una superposición de situaciones delicadas, donde las señales de optimismo en los frentes financiero y fiscal chocan con la creciente desconfianza popular y los riesgos políticos que se acentuaron con el caso Adorni, la baja de la imagen y confianza en el Gobierno y la interna cada vez menos disimulada en el gabinete libertario.
La Fundación Pensar y la economista Marina Dal Poggetto brindaron sendos análisis profundos sobre las realidades del país, que evidencian tanto avances en el plano macroeconómico como una presión social que crece en intensidad.
A nivel macro, la Fundación Pensar resaltó un superávit fiscal y un crecimiento de las exportaciones que parecen consolidarse como pilares de la gestión económica de Milei. Sin embargo, estos logros se ven opacados por el deterioro en el poder adquisitivo de los hogares y la caída de los ingresos reales, con especial afectación en los sectores de menores recursos. La caída de 2,1% en el ingreso disponible de los hogares en febrero, un aumento de 8,9% en los servicios básicos y una reducción del 39% en el salario mínimo, son indicadores que ponen de manifiesto el peso que recae sobre las familias.
Por su parte, Dal Poggetto subrayó que los cimientos macroeconómicos de la administración parecen sólidos, pero advierte que la situación fiscal no es suficiente para garantizar el bienestar social. Pese a la recuperación en algunos indicadores de consumo, como el crecimiento del 7,9% en 2025, esta expansión se concentra en bienes durables (inmuebles y vehículos) y sectores como el turismo, mientras que productos de consumo masivo como indumentaria, celulares y supermercados registran caídas significativas.
La realidad se presenta compleja: en el plano financiero, las buenas noticias se centran en el superávit comercial, la acumulación de reservas y una baja en el riesgo país. En el terreno social y económico real, el deterioro de la calidad de vida de los argentinos muestra una tendencia a la baja. La consultora Poliarquía destaca que el 64% de la gente no cree que el gobierno esté resolviendo los problemas económicos, y el 55% asocia el deterioro económico con las políticas de Milei. Además, el 57% considera que el gobierno carece de la capacidad para resolver esta crisis.
Según el informe de la fundación Pensar, en lo que va de 2026 la industria perdió 73.000 puestos de trabajo, seguida del comercio y la construcción. El empleo privado retrocedió en 14 provincias.
A este complejo escenario macroeconómico y social se suman otras preocupaciones políticas. El desgaste interno del gobierno se refleja en las críticas a la gestión de ciertos funcionarios clave, como el jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Las investigaciones sobre su presunto enriquecimiento ilícito y las acusaciones de corrupción han alimentado el malestar social, incluso dentro de los propios círculos oficialistas.
Consumo desigual e ingresos en retracción
El informe de la Fundación Pensar destaca el crecimiento del consumo privado en 2025, que alcanzó un 7,9%, el nivel más alto desde 2004. Sin embargo, este rebote se concentró en bienes durables y turismo: turismo emisivo subió 60%, escrituras en Buenos Aires 54%, y ventas de autos 44%. En contraste, sectores de consumo masivo como indumentaria (-40%), celulares (-29%), mayoristas (-21%) y supermercados (-9%) cayeron de modo significativo.
En cuanto a ingresos, el documento de Pensar indica que el ingreso disponible de los hogares cayó 2,1% en febrero de 2026, acumulando un deterioro desde septiembre de 2025.
Los gastos fijos de los hogares pasaron del 16% al 24% del ingreso familiar, con aumentos del 8,9% en electricidad y gas, y 4,5% en expensas. Los jubilados perdieron un 24%, y el salario mínimo cayó un 39%.

