El atletismo mundial vivió una jornada histórica el 26 de abril de 2026, cuando el keniano Sabastian Sawe logró una marca sin precedentes al convertirse en el primer corredor en completar un maratón en menos de dos horas. Con un registro de 1h59m30, alcanzó una hazaña que durante años pareció inalcanzable y que marca un antes y un después en las pruebas de fondo.
Este resultado refleja la enorme transformación que experimentó el atletismo de larga distancia en los últimos años, gracias no solo a la preparación física de los atletas, sino también a la incorporación de innovaciones tecnológicas y científicas que optimizaron el rendimiento.
CÓMO SON LAS ZAPATILLAS QUE ROMPIERON EL RÉCORD MUNDIAL DE LAS MARATONES
Uno de los factores más determinantes en esta evolución fue el desarrollo de zapatillas con placa de carbono, una tecnología que mejoró la eficiencia en cada zancada y permitió reducir tiempos de manera significativa. A eso se suman avances en nutrición deportiva, suplementación específica y métodos de recuperación cada vez más precisos, elementos que en conjunto hicieron posible alcanzar una marca que tiempo atrás parecía utópica.
Con apenas cuatro maratones disputados, Sabastian Sawe concretó una de las mayores hazañas en la historia del atletismo al quebrar la barrera de las dos horas, consolidando una nueva era para las pruebas de fondo. Tras sus triunfos en Maratón de Valencia en 2024 y luego en Berlín y Londres en 2025, el keniano registró 1h59m30 y superó el récord de 2h00m35 que había establecido su compatriota Kelvin Kiptum en el Maratón de Chicago 2023, antes de su fallecimiento en un accidente de tránsito en febrero de 2024.
La magnitud del logro fue aún mayor porque el podio completo terminó por debajo del récord mundial anterior. El etíope Yomif Kejelcha cruzó la meta en 1h59m41 y el ugandés Jacob Kiplimo lo hizo en 2h00m28, confirmando que la evolución del rendimiento en el maratón está íntimamente ligada a la innovación tecnológica aplicada al calzado de alta competencia.
Desde la aparición de las llamadas “súper zapatillas”, el running de élite experimentó una transformación profunda. A diferencia de los modelos convencionales, diseñados principalmente para amortiguar el impacto, estas nuevas versiones incorporan espumas ultralivianas y placas rígidas de fibra de carbono que generan un efecto de impulso en cada zancada. Gracias a esta tecnología, la economía de carrera puede mejorar alrededor de un 4%, una diferencia suficiente para reducir varios minutos en la distancia de maratón.
Especialistas del atletismo internacional coinciden en que la combinación de atletas excepcionales, avances en nutrición, estrategias de hidratación personalizadas y condiciones climáticas ideales permitió alcanzar este nuevo hito. El campeón mundial Martín Fiz explicó que el calzado con placa de carbono actúa como un resorte, reduciendo el gasto energético y retrasando la fatiga muscular, algo que no existía en generaciones anteriores.
En la misma línea, el ex campeón mundial Abel Antón remarcó que estas zapatillas permiten correr entre tres y cuatro minutos más rápido que los modelos tradicionales, ya que no solo absorben el impacto, sino que también devuelven energía y optimizan la biomecánica de carrera.
Dentro de esa competencia tecnológica, Adidas tomó ventaja sobre Nike con las Adidas Adizero Adios Pro Evo 3, el modelo utilizado por Sawe. Estas zapatillas pesan apenas 97 gramos y fueron desarrolladas para potenciar al máximo el retorno de energía mediante una placa de carbono ultraliviana y espumas de alta respuesta, transformando cada apoyo en mayor propulsión hacia adelante.
El impacto de esta revolución fue tan grande que World Athletics modificó en 2020 las regulaciones técnicas, limitando a 40 milímetros el grosor máximo de la suela y prohibiendo el uso de más de una placa rígida por zapatilla. Con estas reglas, la federación intentó equilibrar la competencia sin frenar una evolución tecnológica que ya cambió el deporte.
Para muchos analistas, este avance representa un punto de inflexión similar al que vivió el medio fondo en las décadas doradas del atletismo. Expertos como Jean-Claude Vollmer consideran que la aparición de las zapatillas con carbono revitalizó la disciplina y abrió una etapa donde los récords volverán a caer con mayor frecuencia, en una combinación donde la innovación tecnológica es tan determinante como el talento de los corredores.

