Nancy Pazos no salía de su asombro y hasta recordó a todos los economistas libertarios que pregonan que el mercado se regula solo.
Javier Milei no tuvo más opción que congelar el precio de los combustibles, aunque sea una medida populista, para que no se le dispare aún más, víctima de la guerra, y tenga impacto en la inflación general.
Para la periodista al presidente se le quemaron todos los papeles y cerró su editorial con un comentario picante: «Si tenés empezar a congelar precios y robarle un poco de sus ideas a Cristinita hacelo… porque la estamos pasando mal».

